Medidas de convertidores para cuantificar la energía disipada
La eficiencia es un parámetro esencial a la hora de caracterizar fuentes de alimentación, también aquellas que funcionan solamente a baja potencia (<100 W). Los test de eficiencia energética cuantifican la pérdida de conversión de potencia, y por lo tanto exigen medidas precisas de la potencia de entrada y de salida.
En la validación final y los ensayos de conformidad se utiliza generalmente un analizador de potencia específico, como el LMG600 Series . Este instrumento permite obtener medidas de alta precisión de la potencia de entrada.
Sin embargo, los test de eficiencia energética no se limitan a las etapas de verificación finales, sino que son también de gran importancia en la fase del diseño, ya que prácticamente todos los componentes que integran el circuito de la fuente de alimentación influyen en la eficiencia. Una realimentación rápida durante el desarrollo permite a los ingenieros optimizar de forma iterativa el diseño.
Aquí juega un papel fundamental el osciloscopio . Como principal herramienta de diagnóstico en el desarrollo de circuitos, permite a los diseñadores medir corrientes y tensiones de entrada y salida, a partir de lo cual se puede calcular la potencia y, consiguientemente, la eficiencia. Si bien un osciloscopio suele tener una precisión absoluta inferior a la de un analizador de potencia, ofrece en cambio un ancho de banda mayor y un muestreo más rápido, así como funciones de disparo avanzadas. Así, los ingenieros pueden observar efectos dinámicos y el comportamiento de transitorios que pueden repercutir en la eficiencia pero que son difíciles de captar con un analizador de potencia.