Tecnologías emergentes y enfoques de cara al futuro
Mirando hacia el futuro, ¿qué áreas de colaboración entre Rohde & Schwarz y la UIT son las más prometedoras?
Bueno, en primer lugar, continuaremos con las satisfactorias cooperaciones que ya mantenemos. Por ejemplo, tenemos prevista una formación de la academia de ITU-D sobre «avances en la comprobación técnica del espectro» en 2026, como ya hicimos en el pasado, y esperamos contar con una participación muy numerosa. Es muy importante continuar con esta buena cooperación, puesto que siempre habrá nuevos desafíos tecnológicos.
Pero también abordamos nuevos campos. Como ejemplo me gustaría citar la iniciativa Early Warnings for All (EW4All) de Naciones Unidas. Este proyecto es muy importante para mantener a la ciudadanía informada en caso de desastres naturales. Nuestra solución de Broadcast 5G podría encajar en el tercer pilar de esta iniciativa, dirigida por la UIT, que se encarga de la difusión y transmisión de mensajes de alerta. Puede unificar una combinación de alertas a disposición de los ciudadanos. La mayor ventaja del sistema Broadcast 5G es que llega a los dispositivos electrónicos (los smartphones) a través de un estándar de radiodifusión. La radiodifusión cuenta ya con una infraestructura muy resiliente.
Desde el punto de vista técnico, podemos aprovechar la tecnología de radiodifusión celular para llegar a todos los teléfonos móviles a través de una infraestructura resiliente y generar mensajes de alerta con información sonora, visual y sin barreras.
Para finalizar, ¿cómo ve Rohde & Schwarz el futuro de las telecomunicaciones en los próximos cinco a diez años, y qué papel desempeñará la UIT?
¡Eso habría que preguntárselo a la bola de cristal! Pero, sin duda, nuestras expectativas están en el desarrollo de 6G, o IMT-2030, como lo denomina la UIT. Llevamos la cuenta atrás para el año en que estará disponible este servicio. La UIT ya ha desarrollado el marco de referencia para 6G, marcando los criterios de rendimiento tecnológico.
También asistiremos a un mayor desarrollo de la conectividad universal, en la que la inteligencia artificial tendrá un mayor protagonismo, lo que significa que estas redes deberán contar con IA nativa. Prevemos también avances en los indicadores de rendimiento, como la latencia, la velocidad de transferencia de datos y la eficiencia del espectro.
También cabe destacar un enfoque más orientado a la fusión de las comunicaciones satelitales y terrestres, con una mayor participación de los operadores. Si todo esto fructifica y requiere establecer nuevos tipos de reglamentos que lo contemplen, la UIT tiene mucho trabajo por delante. Y también nos dirigimos hacia la próxima Conferencia Mundial de Radiocomunicaciones de 2027, en la que el 70 % de los temas ya tratarán sobre la conectividad satelital.