Siempre conectados con aplicaciones de IA y XR
Las gafas con IA y los equipos personales vestibles con IA se están abriendo camino como una nueva e importante categoría de dispositivos. Tanto si se trata de gafas con IA integrada como de auriculares, colgantes o pins, estos dispositivos están diseñados para ofrecer experiencias intuitivas y siempre conectadas en formatos compactos y ligeros.
Hoy en día, todo el mundo consulta su teléfono constantemente: un usuario medio lo revisa entre 100 y 200 veces al día. Las gafas con IA pueden reducir la fricción asociada al uso repetitivo del smartphone. Es decir, pueden reducir el número de pasos necesarios para realizar determinadas tareas. Por ejemplo, usar el smartphone para traducir un menú en un país extranjero implica sacar el teléfono, desbloquearlo, abrir una app de traducción, activar la cámara y escanear el menú. Con unas gafas con IA, la traducción puede iniciarse con un simple comando de voz o un gesto.
La IA es una tecnología fundamental para habilitar la realidad extendida (XR). Las tecnologías de IA como la visión artificial y el procesamiento del lenguaje natural, son esenciales para la XR. Esto significa que para que funcionen el seguimiento, la captación del entorno real e incluso el control por voz es necesaria la IA. Previsiblemente, también la creación de mundos 3D mediante IA generativa jugará un papel clave en las experiencias de XR.
Las gafas con IA exigen arquitecturas de computación distribuida para equilibrar el rendimiento, la vida de la batería y las limitaciones térmicas. Por lo tanto, someterlas a prueba es esencial para garantizar que las aplicaciones puedan mantener el alto rendimiento cuando las cargas de trabajo se desplazan de forma dinámica entre los recursos del dispositivo y de la red.