Medidas de factor K en transformadores
La determinación del factor K de un transformador no suele formar parte de los ensayos de tipo o de aceptación estándar, pero juega un papel fundamental en entornos de aplicación modernos. El factor K de un transformador de potencia indica hasta qué punto tolera la distorsión de armónicos de corriente. Los transformadores estándar, o aquellos con una clasificación de factor K baja, están previstos principalmente para funcionar con cargas lineales. Cuanto más elevado es el factor K, mayor es su capacidad para resistir efectos de calentamiento por armónicos a causa de cargas no lineales. Estas cargas no lineales se generan a través de un número creciente de instalaciones eléctricas, como los equipos informáticos y sus fuentes conmutadas, variadores de frecuencia, sistemas de alimentación ininterrumpida (SAI), luminarias LED y cargadores para vehículos eléctricos. Por eso, el factor K tiene especial relevancia en los transformadores de alta eficiencia destinados a centros de datos, infraestructuras de recarga de vehículos eléctricos, parques de energías renovables o complejos industriales.
Los transformadores con una clasificación de factor K alta están diseñados específicamente para funcionar de forma eficiente y segura en este tipo de entornos, a pesar del previsible aumento de la temperatura como consecuencia de los armónicos de corriente.