Mediciones de RDS(on) y pruebas de semiconductores con banda prohibida ancha
El rápido crecimiento de los centros de datos de IA , los vehículos eléctricos y los ecosistemas de energía renovables están impulsando una demanda a nivel global por energía sin precedentes. A fin de avanzar hacia prácticas energéticas sostenibles se requiere maximizar la eficiencia a lo largo de todo el ciclo de vida de la energía eléctrica, desde la generación hasta el consumo.
Para lograr una eficiencia energética superior, la electrónica de potencia moderna debe funcionar en voltajes significativamente más altos y en frecuencias de conmutación más rápidas. Esto ha impulsado la creciente adopción de semiconductores con banda prohibida ancha (WBG), los cuales pueden conseguir mejores resultados que los conductores de silicio (Si) convencionales gracias a su capacidad de funcionar bajo entornos electrónicos mucho más duros.
Físicamente, la banda prohibida de un material representa la energía que se requiere para que los electrones salten del estado ocupado más alto de la banda volante al estado desocupado más bajo de la banda de conducción. Mientras que el silicio (Si) tiene una banda prohibida de aproximadamente 1.12 eV, los semiconductores de WBG cuentan con bandas prohibidas que son dos o tres veces más grandes. Las dos tecnologías de WBG más prominentes son el carburo de silicio (SiC) y el nitruro de galio (GaN).
En aplicaciones prácticas, los semiconductores con banda prohibida ancha permiten crear sistemas de energía más eficientes pequeños y ligeros. Sus elevados límites térmicos permiten que los dispositivos funcionen con seguridad a temperaturas máximas más altas, mientras que su eficiencia superior reduce de manera directa las emisiones de carbono durante su funcionamiento.
Sin embargo, migrar a la conmutación de alta frecuencia y alto voltaje introduce desafíos de ingeniería específicos. A medida que las empresas de la industria incrementan sus inversiones en semiconductores con banda prohibida ancha, se convierte en algo imprescindible realizar pruebas precisas de hardware a fin de detectar y analizar los problemas de conversión de potencia. Las rigurosas pruebas de confiabilidad, la estabilidad del bucle de control y la verificación de la ficha técnica continúan siendo consideraciones importantes a tener en cuenta a la hora de incorporarlas en la producción en serie.