ICARUS alza el vuelo

Preguntas para el iniciador de ICARUS Profesor Dr. Martin Wikelski, director del Instituto Max Planck de Conducta Animal en Radolfzell, Alemania

Profesor Dr. Martin Wikelski

«Para nosotros, los científicos, todo lo que realmente importa son los nuevos y emocionantes descubrimientos. Tras el gran éxito técnico de ICARUS, inmediatamente empezamos a trabajar con nuestros aliados rusos e internacionales para equipar a los animales a nivel global con transmisores y desplegar las placas ICARUS. Cada día cuenta para nosotros».

Profesor Dr. Martin Wikelski

El monitoreo animal desde el espacio es una visión que ha estado persiguiendo por 20 años. Como es más o menos típico en los proyectos espaciales, usted ha superado muchos obstáculos en una larga maratón para hacer realidad ICARUS. ¿Está satisfecho ahora que ha alcanzado la meta, o aún está lleno de energía para sus proyectos?

Para nosotros los científicos, todo lo que realmente importa son nuevos y emocionantes descubrimientos. Tras el gran éxito técnico de ICARUS, inmediatamente empezamos a trabajar con nuestros aliados rusos e internacionales para equipar a los animales a nivel global con transmisores y desplegar las placas ICARUS. Cada día cuenta para nosotros.

¿El sistema cumple con sus expectativas?

El sistema ICARUS está funcionando mucho mejor de lo esperado y estamos completamente encantados. Al mismo tiempo, sin embargo, también vemos potencial para mayores innovaciones y mejoras.

¿Cómo ha respondido la comunidad internacional de investigadores? ¿Existe una alta demanda de transmisores de animales para sus propios proyectos?

Hemos sido inundados con solicitudes de cooperación. Actualmente, no estamos publicitando los transmisores y todo es a través de recomendaciones. Ya hemos pedido la próxima generación de transmisores y tenemos la esperanza que serán fabricados de manera rápida a pesar de la escasez mundial de componentes electrónicos.

Un sistema como ICARUS presumiblemente desencadena un aluvión de ideas creativas que antes eran inconcebibles debido a la falta de viabilidad. ¿Cómo evaluaría la calidad de las propuestas?

Todos los días recibimos correos electrónicos con nuevas ideas desde todos los rincones del mundo. Para ser honestos, estamos de alguna manera abrumados por estas solicitudes, aunque la abundancia de ideas es emocionante. Con todas estas solicitudes y propuestas, tenemos ahora muy en claro el significado de la innovación a la que hemos dado vida. Tan rápido como sea posible, nos gustaría implementar un enfoque de tecnología abierta (es decir, un enfoque OEM) para que los experimentadores y científicos a nivel mundial tengan una manera de acceder a esta tecnología. Nosotros solos somos incapaces de implementar todos las propuestas verdaderamente únicas e innovadoras que hemos recibido.

¿Quiénes pueden obtener los transmisores de animales? ¿Qué condiciones se necesitan cumplir?

Desafortunadamente, el número de transmisores todavía es limitado dado que solo hemos podido fabricar unos miles de unidades. Hemos organizado un pequeño comité científico para seleccionar los temas más interesantes y luego colaborar con las personas que los propusieron. En el futuro, el sistema debería ser más abierto. Sin embargo, aún deseamos saber con qué animales específicos se utilizará el transmisor y qué problemas los investigadores están buscando resolver. Los datos de los transmisores se comparten con los investigadores a través de la base de datos global «Movebank». Los metadatos que están disponibles ahí, es decir los detalles sobre la ubicación y el propósito del despliegue, son esenciales para la investigación científica.

¿Existe un límite en el número de placas en uso? ¿Cuáles son los límites del sistema actual?

Dado que existen alrededor de 15 millones de ID únicos para las placas, básicamente por ahora no tenemos ningún límite. Los 15 millones de ID de placas también pueden espaciarse en el tiempo, multiplicando la cantidad disponible por tres. Además, podemos implementar una división por regiones del mundo para obtener un quíntuple de aumento adicional. Con más de 200 millones de ID disponibles, podemos llegar bastante lejos de momento. Sin embargo, solamente unas 120 placas pueden descifrarse en simultáneo en una sola ventana de antena. Esto significa que no se admiten grandes concentraciones espaciales de placas.

¿Qué proyectos está planificando el MPIAB para sí mismo en un futuro cercano?

Nuestra principal prioridad es integrar el internet de las cosas (IoT) terrestre (p. ej. por medio de SigFox) con el IoT del espacio (ICARUS). Esto significa que las placas futuras siempre deben buscar primero comunicarse de manera terrestre y solo recurrir a las comunicaciones por satélite cuando la opción terrestre no esté disponible. Esta combinación nos proporciona datos en tiempo real y, al mismo tiempo, comunicaciones globales. También se necesita de manera urgente placas para las orejas de animales, es decir, otros tipos de antenas. Estamos planificando proyectos científicos en áreas como la protección de animales migratorios y la predicción de la propagación global de enfermedades, así como también del cambio climático y de las catástrofes naturales.

¿Existe alguna información sorprendente que haya tenido hasta el momento que hubiera sido inalcanzable sin ICARUS?

Bien, nosotros no teníamos idea que los cucúlidos vuelan desde la isla rusa de Sakhalin vía Japón hacia Papúa Nueva Guinea donde pasan el invierno. Hemos descubierto que el limosa haemastica vuela sin escalas desde el sur de Chile hasta Texas en un periodo de siete días. También hemos aprendido sobre la migración de aves dentro de África. De hecho, hay nuevos y sorprendes conocimientos cada día.

Normalmente, los animales salvajes que son muy difíciles de atrapar se están equipando con transmisores. El monitoreo y la captura de animales individuales es probablemente toda una aventura en sí misma. ¿Nos puede dar un ejemplo?

En Bhutan, nuestro exestudiante de doctorado, quién está ahora a cargo del Instituto Nacional de Ecología, diseñó un equipo especial para atrapar diferentes especies de aves. En Zambia, hemos colocado redes altas entre enormes árboles para capturar murciélagos de fruta de madrugada alrededor de las 2 a.m. En Sudáfrica, los rinocerontes se anestesian desde un helicóptero para permitir el tratamiento de heridas de bala y para colocarles las placas de oreja ICARUS. Estos ejemplos pueden sonar algo salvajes, pero al ser biólogos estamos entrenados para eso.

¿Cómo espera que el proyecto se desarrolle en los próximos años?

Esperamos que ICARUS se convierta en el estándar global para el IoT en la tierra y el espacio. Los datos hablan por sí solos. Por supuesto, también necesitamos más receptores en órbita, es decir, ICARUS debe desplegarse en múltiples satélites. Necesitamos placas mucho más pequeñas para aves cantoras, murciélagos y grandes insectos como las langostas migratorias. Todo esto es factible si podemos desarrollar más la tecnología ICARUS y aprovechar su potencial. Queremos establecer el «internet de los animales»: la red de sensores más inteligente en el mundo.

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